Ah, cómo hemos cambiado Hay de "amigos" a amigos. Es algo que aprendí en el último año. A veces nos sorprende que algunas personas con las que hablábamos todos los días simplemente desaparecen de nuestras vidas, y uno se dice: "Pensé que éramos amigos". Cuando de verdad nos ponemos a pensar, caemos en la conclusión de que al cerrar un capítulo -como la universidad, por ejemplo-, hay personajes que se quedan ahí. Aunque la separación duela, sobre todo por el hábito de hablar con esa persona, solo aparecen en un par de escenas y ¡puf!, el autor los elimina de la obra. Hay otras que, en cambio, se quedan por ahí, como un personaje secundario que hace mutis de vez en cuando. Yo tengo una amiga así, con la que compartimos infinidad de cosas por 5 años, pero a la que en muy raras ocasiones veo. Al principio manteníamos el contacto, seguíamos hablando (o leyéndonos en el Msn). Sin embargo, de un tiempo para acá me he dado cuenta de lo poco que me interesa reunirme con esta...