Y hasta aquí nuestra crónica de más de 15 años
Por algún extraño motivo me siento en la obligación de poner por escrito que este blog ha llegado a su fin. A lo largo de estos 16 años, con bastantes pausas de por medio, documenté un poco de nada y mucho de todo. Detrás de la pantalla y el teclado, navegué mi carrera, relaciones, mi salud. Hay tantas cosas que pasan en el 40% de tu existencia. Pero no todo llegó a este blog, especialmente en los últimos años. Aquí no hay registro del nacimiento de mi hijo (y vaya qué historia), ni de mi experiencia tratando de equilibrar la maternidad con la vida de diosa doméstica y todavía mantener algo de lucidez para mi trabajo remunerado. Tampoco hay nada sobre mis duelos, incluyendo el fallecimiento de mi abuela. Quisiera pensar que eso y lo que venga quedará documentado en algún otro lugar, pero la realidad es que cada vez tengo menor capacidad de introspección. Capacidad, tiempo, espacio mental, ganas, ¿todas las anteriores? Quizás no soy solo yo sino los tiempos en que vivimos. Todo es ...

Quizá sólo sea una sensación de movimiento aparente, y en realidad la vida está pasando y usted ve como si todo fuera hacía atrás cuando en realidad, y por juego mental, todo va hacía adelante....
ResponderEliminarHoy me dejó con la duda: Si yo veo que los demás van para atrás, pero en verdad van para adelante, ¿yo me muevo o no me muevo?
ResponderEliminarPues para mi no se mueve, sino más bien se ha quedado estática, aparentemente sin reacción a las acciones... Cuando me sucede eso, pienso en un trastorno que se llama: Catatonia.
ResponderEliminarGenius
Catatonia... conozco ese estado.
Eliminar