El año más fatigante, retador, sorprendente, estresante, triste, alegre, melancólico, emocionante, inexplicable, lleno, vacío, acompañado, solitario, largo, rápido, lento y otro puñado de adjetivos más. El año que me dio dos de las cosas que más anhelaba, y a la vez me enseñó que tenía que dejar ir otras. El que me forzó a seguir adelante aún cuando me faltaban fuerzas física y emocionalmente. El año que sentí que me arrastré casi hasta el último día. Este año lo he vivido por dos o tres. Es el año que nunca en mi sano juicio repetiría, pero sin lugar a dudas, el año que cambió mi vida y por eso le he de estar agradecida. Por un año 2024 sin expectativas (para que así las sobrepase todas).
La soledad NO ES mala, solo eso te voy a decir Raquel
ResponderEliminarMi respuesta a tu comentario, por arte de magia se convirtió en otra micro entrada. Gracias por comentar Adolfo.
Eliminar