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Mostrando las entradas etiquetadas como Adultez

Tengo un plan

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Hace unos meses, compartí en Instagram una ilustración de Pictoline sobre el  ikigai , un concepto japonés que viene a ser algo así como "la razón de vivir". Incluso hay un diagrama (quién sabe qué tan auténticamente japonés sea) en que el ikigai se ilustra como la intersección de lo que amas, en lo que eres bueno, lo que necesita el mundo y por lo que te pueden pagar. Casi de inmediato recibí el mensaje de un amigo que me recomendaba hacer el ejercicio del diagrama, y en particular, que no lo dejara para la próxima crisis existencial. Nunca hice el ejercicio como tal, pero la idea me anduvo rondando por la cabeza como otras tantas que llevaban meses (e incluso años) atascadas en 257 pestañas en una ventana en modo incógnito titulada "¿Qué carajos hago con mi carrera?" Hasta que, a través de otro ejercicio, di con lo que me atrevería a llamar un nuevo objetivo profesional, el cual contempla un cambio de carrera. No sé si lo consiga (aunque tengo un plan, ¡y ya eso e...

48 de enero

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Enero se ha sentido largo. Con aquello de que el tiempo es una construcción social que no tiene significado predeterminado hasta que le damos uno, no era de extrañarse de que hoy hablemos de "48 de enero", medio en serio, medio en broma. Parece que somos varios los que sentimos que este mes está resultando interminable. Para mí en particular, este enero ha marcado nuevos comienzos. Ya estoy al 100% de mis funciones en un nuevo trabajo, con una nueva jefa, manejando nuevos proyectos, en una nueva oficina (¡con ventanas 😍!), en un nuevo edificio, en una nueva rutina.  Después de más de ocho años, algo tenía que cambiar y afortunadamente ha sido para bien, porque fue un cambio que yo busqué proactivamente, tomando un riesgo y confiando en que veré las recompensas. Lo bueno de los cambios positivos, por pequeños que sean, es que traen más cambios. Así que aquí va por 11 meses más de nuevos comienzos, hábitos y experiencias, tan productivos como este enero y sus c...

Adulting

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Hay un slang en inglés que define bien el último año de mi vida: adulting . Urban Dictionary lo define como cumplir con una o más de las tareas y responsabilidades que se esperan de los individuos completamente desarrollados. Tomar decisiones de compra cruciales como un carro, por ejemplo. Qué marca, qué modelo, qué año, qué color, cuánto estás dispuesto a pagar, en qué institución financiera sacar el préstamo, por cuántos años, cuánto poner de prima, cuánto tomar de tus ahorros. Más todo el papeleo. Papeleo, papeleo, papeleo everywhere. Y cuando ya tienes las llaves en tu mano, la toma de decisiones continúa persiguiéndote, como si cada aspecto a decidir se ramificara en decenas de decisiones adicionales. Seguro de vehículo, soluciones de parqueo, proyectos de construcción, contratos de mantenimiento preventivo. Todo acompañado de presupuestos, cuentas, números y más números que no siempre cuadran como una quisiera. Quizás una llega a la adultez el día en que tiene que co...

Tiempos mejores

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Un día de estos platicaba con alguien sobre cómo pareciera que la tendencia de los tiempos en que vivimos es hacer todo lo posible por volver a tiempos que fueron mejores. Lo vemos en Netflix con "Fuller House" y las "Gilmore Girls". Para muestra, yo me declaro orgullosamente culpable de haber visto cada uno de los 153 episodios anticipando el regreso de Rory y Lorelai a Stars Hollow. También pasa en la música, donde es común ver a artistas tratar de revivir sus años de gloria, con nuevos discos, giras de reencuentro o shows residentes en Las Vegas . Si por el precio de un boleto a un concierto de Magneto y Mercurio puedo regresar a mis 11 años cuando el cassette de "Chicas chic" era una de mis más preciadas posesiones, pues doy por bien servido ese dinero. Héctor, mi favorito de Mercurio, con Alan, mi favorito de Magneto, porque realmente quién recuerda a los otros 4. Tal vez sea porque llegamos a un punto en nuestras vidas en que necesitamos esc...

Viaje de regreso a la adolescencia

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Cuando salió la noticia de que los Backstreet Boys tendrían un show residente en Las Vegas en marzo y junio de este año, lo primero que pasó por mi mente fue que tal vez esta era la oportunidad para cumplir un sueño de adolescencia. Me emocioné, sí. Tanto como mis ánimos de aquellos días me lo permitieron. Pero no era esa emoción exorbitante que habría esperado, como  la vez de Justin Timberlake . Un buen lunes a finales de septiembre moví todas las piezas necesarias para hacerme de una entrada a uno de los conciertos de marzo. Lo compré sin más consulta que referencias de cómo eran las localidades en The Axis, el teatro dentro de Planet Hollywood, y vagas proyecciones de precios de boletos de avión y tarifas de hoteles. "Larger than life". Un nombre pomposo para un show. Por más que he estado tratando de hacer memoria, no recuerdo que a mis 13 ó 14 años cruzara por mi mente la idea de que algún día vería a los Backstreet Boys en concierto. Era así de inalcanzable y...

Un lugar para que tu vida pase

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Hay un anuncio publicitario para una app en Estados Unidos que se llama Zillow. Por algún motivo, de vez en cuando me saca lágrimas. Al final del anuncio, una voz en off dice "You're not just looking for a house. You’re looking for a place for your life to happen" (No estás buscando solo una casa. Estás buscando un lugar donde tu vida pase). Creo que resume mi sueño por tener una casa. Buscar casa en El Salvador es, a falta de una mejor manera de decirlo, desanimante. Aunque no estoy activamente en la búsqueda, los días en que me atrevo a buscar en internet o en los clasificados termino sintiendo que nunca voy a ahorrar ni ganar lo suficiente para comprar una casa nueva o que las casas viejas están sobrevaloradas, en los lugares equivocados o necesitan remodelaciones. ¿Adónde se supone que vivamos las mujeres solteras que no queremos alquilar, sino ser propietarias? Y que claro, no ganamos lo suficiente para cubrir nosotras solas los "ingresos familiares...

Lo que soy

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Tantos momentos solo, impresionantemente solo A veces me siento como si antes de llegar hasta este momento hubiera tenido más de 30 vidas pasadas. Como si lo que soy no es realmente lo que soy, y mucho menos lo que era. A veces no me gusta lo que soy. Me da por extrañar una versión anterior de mí. Extraño lo que fui alguna vez. También extraño lo que quería ser y ciertamente no soy, que nunca fui y que tal vez no seré. Otras veces sí me gusta lo que soy. La versión nueva que a veces me parece tan familiar y otras tan ajena. Que a veces tiene rastros de lo que fui y lo que quería ser, y otras se siente como si hubiera abandonado todo. Como si me hubiera abandonado. Y lo que soy no tiene una idea de lo que quiere ser. No en este momento. Solo necesité gritar durante un siglo nada más

27 lecciones en un año

Acá se recopilan 25 entradas publicadas entre el 2 de julio de 2013 y el 30 de junio de 2014 #2701 A veces las personas que menos te conocen son más capaces de ver lo esencial de ti y demostrarte su aprecio con pequeños detalles. #2702 Nadie te dice "Por favor" ni "Gracias" por hacer lo que se supone que debes hacer, no importa cuán bien lo hagas. #2703 A veces no está mal aprovecharse de las pequeñas cosas que te ayudan a ver con mejores ojos la vida, aunque solo sean efecto placebo. #2704 Termina siendo un problema no perdonar, no perdonar a tiempo, perdonar siempre y perdonar todo. #2705 A veces nos sorprenden nuestros pensamientos acerca de nosotros mismos. Es porque nunca dejamos de descubrirnos. #2706 Todos tenemos una versión de nosotros mismos que nos caía un poquito mejor. #2707 Una cosa es cierta sobre la familia: pueden ser insoportables, te pueden caer mal, pero en el fondo los quieres. Al 99% de ellos. #2708 Hay quienes que con p...

Final

No recuerdo la última vez que me sentí tan feliz de terminar algo. Feliz de continuar con mi vida y, al mismo tiempo, de empezar de nuevo. No sé qué más hay allá afuera. Solo sé que estoy agradecida de haber llegado hasta aquí. Ha sido una prueba de humildad, de carácter, de perseverancia, de locura, de paciencia. Una prueba física, mental, emocional. Llegar al punto de querer llorar un "Ya no puedo". De tener que recordarme a mí misma de qué estoy hecha. Ha sido un proceso de escrutinio tortuoso, de negociar conmigo misma, de ceder, de aprender a confiar y depender de terceros. Llegar a la realización de que a veces no sabemos de qué van a servir las cosas, qué vamos a ganar al final de la carrera. Pero aprender a confiar en el tiempo y su manera de jugar con nosotros. No sé qué más hay mañana. Solo sé que estoy orgullosa de haber llegado hasta el final.

Buscarse

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A veces me pregunto adonde me fui. ¿Qué fue de todas las cosas que me gustaba hacer? ¿De las que quería hacer? ¿Lo que quería ser? ¿Lo que quiero ser? Me perdí en el camino, ¿pero me puedo reencontrar? Cuando te buscas a ti misma, ¿qué esperas encontrar? ¿Y qué pasa cuando lo que encuentras no era lo que querías? Quizá nunca me gustó, nunca quise, nunca fui.

It's Christmas, bitch

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No entiendo por qué la gente se toma fotos frente al árbol de navidad en los centros comerciales. No entiendo por qué se exponen al peligro (y el ridículo) de una venta de medianoche. No entiendo por qué queman el pisto en pólvora. No entiendo el por qué de tanto fuzz. Será porque en estas 26 navidades que llevo la emoción ha ido en declive. Diciembre llama y al otro lado del teléfono una voz dice "It's Christmas, bitch". Sin poder remediar el paso del tiempo, que corre les guste o no les guste, otra vez es esa época del año. En mi experiencia, cada navidad es más aburrida que la anterior conforme vas creciendo. La celebración familiar no es sino un compromiso contractual en el que ni el menú ni las conversaciones cambian año con año. El grado de disfrute se puede medir fácilmente con la hora a la que te vas a dormir el 25 y el 1o. Mientras tanto, hago un esfuerzo por dejarme llevar, cuando menos, por el espíritu del consumismo, el lenguaje oficial de la n...

La verdad de las cosas

La verdad de las cosas es que me gustaría saber para qué trabajo, trabajar por algo, algo por que levantarme todos los días, días libres para dormir, dormir para soñar, soñar para vivir, vivir para alcanzar una meta, una meta por la que hacer planes, planes por los que trabajar. La verdad de las cosas es que no sé exactamente qué es lo que quiero, pero desde ya siento que no lo tengo.

Dicen que así empieza el Alzheimer

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Últimamente me he descubierto a mí misma pensando en el pasado. Lo que no es raro. Ya lo hacía todo el tiempo. Con la diferencia de que hoy tiendo a pensar en el 2002. ¿Es extraño que te dé por pensar en tus últimos años de colegio? No lo sé. Tal vez no. Lo curioso es que en esos momentos de lucidez, cuando detectas por qué estás pensando lo que estás pensando, no puedo evitar pensar que creía que ya me había deshecho de esos recuerdos. Y entonces me sonrío, porque 10 años después no son tan malos. Lo malo no es arrepentirte de lo que hiciste, sino de no haberlo disfrutado al máximo, porque el remordimiento es el recuerdo que queda. We'll fast forward to a few years later. No one knows except the both of us.

Algún lugar

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En algún lugar leí que si no sabes adonde vas, cualquier camino es bueno. En otro lado me pidieron que me preguntara si lo que estaba haciendo hoy me acercaba adonde quería estar mañana. Quisiera tener una idea clara de adónde quiero estar mañana, pasado, la próxima semana, en un año o en 10. Pero la única respuesta que se me viene a la mente es que me basta con estar en "algún lugar". Cualquier lugar. Menos en el que estoy ahora. Quisiera ser de esas personas que tienen resuelta toda su vida. Que en sus manos tienen un diagrama de flujos con todos los pasos a seguir para llegar adonde quieren. Hay días en que siento que camino en círculos. Doy muchas vueltas, pero no llego a ningún lugar. Es como estar en un laberinto. Sí, me siento un poco  así  y un tanto asá . ¿Cómo se sabe adonde ir? Porque no se engañe, llegar es lo de menos. En ubicar bien los puntos cardinales está el detalle.

Cierta edad

Uno sabe que ha llegado a cierta edad cuando la música que era la sensación en tu adolescencia es considerada "música de adulto joven" y la empiezan a programar en estaciones que también ponen música que tú sueles calificar como "vieja". ¿Britney Spears música de adulto contemporáneo? Habrase visto. Y claro, uno también sabe que ha llegado a cierta edad cuando los programas de radio que escuchas son "hablados" y cambias la radio en función de cuál entrevista o qué invitados son los más interesantes. Lo que no significa que dejes de ir saltando de radio en radio buscando música que sea de tu agrado… lo que cada vez es más difícil porque la música actual y tú no conectan del todo. Pequeños recordatorios del paso del tiempo que se encuentran en el dial. ¿Ya te ha pasado? ¿Qué estás pensando?

El precio de ser adulto

Uno sabe cuándo ha llegado a cierta edad. No por la talla ni el peso, ni por las canas o arrugas, ni porque ya no se puede desvelar como antes. No. Solo hay que examinar el saldo de la libreta de ahorros y, para los que llevamos la cuenta, ver el tipo de gastos que vacían nuestros bolsillos. $80.00 de gasolina al mes + $100.00 en el mecánico + $80.00 por renovar la tarjeta de circulación y cambiar las placas + $200.00 en consultas, exámenes médicos y medicinas + Siga sumando más, más, más Dicen que hay cosas que el dinero no puede comprar... que me digan cuáles porque últimamente a todos lados donde voy las cosas tienen precio. Extraño los días en que no me ponía a pensar de dónde salían los cinco colones que pasaba ahorrando toda una semana para comprarme una minuta o un sorbete de chorro a la salida del colegio. Si este es el precio de ser adulta, ¿con quién regateo o cómo consigo descuento? Comente y conversemos.

Dejémoselo al de comunicaciones

Hace dos años me gradué . Solo dos años y se siente tan distante. Nada comparable a los 25 años de graduados que acaban de cumplir mis papás, pero sí, el tiempo se ha sentido. Cuando egresé sabía que no era la misma persona que entró a la universidad recién salida del colegio. Cuando me gradué no era la misma que egresó. Y ahora que ya voy a 3/4 de la otra universidad, también siento que no soy la misma. La maestría ha cambiado tanto mi manera de ver el mundo, la realidad en la que vivo y mi profesión, que aunque a veces me pregunto qué hago ahí, en el fondo sé que llegué adonde tenía que estar. Yo lo resumo en: todas las aplicaciones para las que no sabía que la comunicación servía. Lo mismo con los lugares a los que he llegado a trabajar y las personas tan diversas que me ha tocado conocer, cuestiones para las que el pregrado nunca me preparó pero que salen en el camino. Quiero suponer que porque tienen que salir y porque me van a llevar a alguna parte. Hoy podría hablar prácticame...

Acumulando millas

Hay una escena en Up in the air en que el personaje de George Clooney le enseña al de Vera Farmiga su tarjeta de viajero frecuente y ella le pregunta qué va a hacer con 10 millones de millas (u otra cantidad ridículamente exagerada) y él le da a entender que nada, que solo las acumula para tener algo qué hacer, una meta que alcanzar. Oh, Clooney Quizá sea mejor que vea la película para una mirada introspectiva al carácter del protagonista, a quedarse con la pobre descripción de estas líneas. El punto es que a veces me comparo con el alter ego de Clooney. Siento que estoy acumulando millas (no, no son de vuelo), voy ahorrando de poquito en poquito una cantidad considerable, sin realmente tener una idea clara de para qué lo estoy haciendo. Decir "Estoy ahorrando para el futuro" es tan cliché y tan poco cierto. Reparé en ello deambulando en los pasillos del Rosales. El futuro pueden ser tan solo días o meses y uno no lo sabe. Claro, esto no significa que me voy a pon...

Llegó enero... ¿ahora qué hago?

Sí, ya sé. Esta entrada parece tener 18 días de retraso, pero aún me hago esta pregunta casi todos los días. Hacia finales del año pasado tenía cosas más apremiantes en qué pensar por lo que no tuve tiempo para entrar en pánico respecto a qué me depararía el 2011 profesionalmente. Pasó la operación, la recuperación, la navidad y llegó enero. Heme aquí sin saber qué hacer. Mi principal contrato de trabajo terminó en diciembre, y aunque continúo en un proyecto adicional anterior y apareció en el camino otro extra completamente inesperado, no dejo de pensar qué va a pasar con mi carrera y qué voy a hacer este año. Mientras sigo a la espera de procesos eternos en el departamento de Recursos Humanos en un lugar (que ya hasta empiezan a parecer improbables), y en la aprobación del presupuesto en otro (el plan B), la espera empieza a desesperarme, en parte por la inactividad de estos días. Tengo cosas que hacer, trabajo, pero aparentemente no lo suficiente como para mantenerme ocupada todo e...

Cuando las cosas te dejan de quedar

¿Alguna vez tuvo una camisa o un par de zapatos que se ponía a diario de tanto que le gustaban hasta que llegó el momento en que le dejaron de quedar? Si respondió que sí, concordará conmigo en lo siguiente, aunque no tenga nada que ver con ningún tipo de prenda de vestir. Hace 8 años yo llenaba la soledad de todos mis sábados o domingos con partidos de fútbol del Manchester United, a tal grado que si no podía verlos en vivo, los dejaba grabando, y si no los transmitían esperaba Sportscenter como agua de mayo para ver los resultados (por favor tome en cuenta de que antes no tenía internet, ni había Facebook ni Twitter). Pasé así, aunque in decrescendo, hasta el final de la temporada 2008/2009. De ahí en adelante, si bien no he abandonado mi gusto por el equipo, dejé de seguirlo cuando menos, tan maniáticamente. Creo que el pasado fue el segundo Boxing Day que no me preocupé en ver fútbol. Mi fanatismo "me dejó de quedar", mi versión en español de algo que en inglés viene a se...