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Mostrando las entradas etiquetadas como Motivación

Tiempo para mí

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Si alguien me pidiera poner en números cuántas horas a la semana tengo de tiempo para mí misma, creo que la respuesta me deprimiría. Entre las horas esparcidas entre semana y las que el sueño a causa del cansancio rezagado permite en el fin de semana simplemente no suman suficientes. No entraré en detalles acerca de la ironía de que vivimos para trabajar para pagar por vivir de acuerdo a un estilo de vida para el que apenas nos queda tiempo. O que pasaremos de 30 a 40 años viviendo así para que un día nos podamos retirar con dignidad, si es que alcanzamos a hacerlo antes de que ese ritmo de vida nos pase factura. Con eso lo dije todo. Porque la vida así es. O al menos nos han hecho creer que es la única manera. Sin embargo, independientemente de cuántas horas al día logramos ganar de tiempo para nosotros mismos, siempre podemos encontrar work-arounds que permiten aprovechar mejor lo que tenemos. Algo así como "Si la vida te da limones, haz limonada". Estos son algu...

Sueños

Lo bueno de soñar constantemente es que, aún si algunos sueños se esfuman, siempre podemos tener nuevos sueños. Un brindis por esos nuevos sueños. via GIPHY

Borrón y cuenta nueva

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Muchas veces, cuando llevamos tiempo y esfuerzo invertido en una tarea, nos parece inconcebible volver a empezar. Creemos en la introducción, nudo y desenlace, cuando no toda historia debería llegar a su fin por inercia, porque la arrastró la corriente, porque era predecible. Muchas veces es preferible borrar buena parte de la historia, sin importar cuántas páginas sean. Todo para garantizar que esa es la historia que queremos contar y que justo ese es el punto final que deseamos poner. A eso le quiero poner mi firma.

De autoeditarse

En febrero empecé a escribir una entrada llamada '10 cosas que ODIO con cada célula de mi cuerpo'. A falta de un par de cosas para redondear la lista, escribí el siguiente párrafo que cerraría la entrada: "También odio, por ejemplo, haber empezado a escribir esta entrada hace 19 días. Que no me guste. Que no la sienta. Que no pueda dedicar tiempo a pensar bien una tan sola idea". Acabo de decidir no publicarla. No todavía. Habrá párrafos que tal vez rescate y los meta en otra entrada. Pero es que no me gustaba. ¿Por qué le voy a poner mi firma a algo que no me gusta? Que no me convence, que no me apasiona. Y entonces, al escribir el párrafo anterior descubrí que ese es uno de mis mayores problemas en la vida. O en la suya también, no sé. Son pocas las cosas que podemos darnos el lujo de hacer por convicción. En el colegio estudiamos cosas que no nos interesan. En la universidad hacemos proyectos que no nos importan. En el trabajo, pues, digamos que con frecu...

Simplemente ¡baile!

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Reproduzca y después lea En capítulos anteriores mencionábamos que siempre hay una canción de moda que es bailada hasta más no poder en todos los confines de la Tierra. La de turno: el Gangnam Style. En plena fiesta, donde sonaba cualquier canción menos la del coreano PSY, me dio por pensar en por qué bailamos. Estaba ahí, entre canciones de Aniceto Molina y los Hermanos Rosario. Nadie calificaba como bailarín profesional. Me atrevería a decir que la mayoría ni siquiera eran buenos haciéndolo. Pero lo disfrutaban sin que les importara. Eran el mejor ejemplo de aquello de "Dance like no one is watching". No importaba si bailaban "sobaqueado" o como quien raspa minutas con los pies. Había quienes ni siquiera se movían. Otros necesitaban tener un trago en la mano para agarrar valor. Unos bailaban pegados, otros a media legua de su pareja. Unos coordinados, otros cada quien en su mundo. Más de uno bailaba como si se tratara de un ritual de apareamiento. A...

Turning point

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Mi escena favorita de muchas películas es la misma. Elle Woods hace fila en la librería con una computadora en mano, vestida de conejita de Playboy, determinada a demostrar que no es una rubia tonta. Toula Portokalos cambia de look, se inscribe en clases de computación, deja el trabajo como cajera de Zorba's y se pone al frente de la agencia de viajes. Bridget Jones deja a Daniel Cleaver, el cigarro, el alcohol, cambia de trabajo y se pone a dieta. Podría pensar en otro puñado de películas -probablemente pasaré toda la noche pensando en más, pero ustedes captan el punto. Es como ver una oruga salir del capullo y convertirse en mariposa. Hacer realidad la vida que deseas. Me fascina la idea de que puedas hacer un giro de 180° en un punto de tu vida, de preferencia, con la música de "R-E-S-P-E-C-T" en el fondo. Si te divorcias, terminas con tu novio o deseas encontrar pareja, si decides hacer algo más con tu vida o carrera, o si estás en cualquier situación en l...

Mediocridad es…

Creer que haces las cosas bien, no analizar objetivamente si en verdad las haces bien, y jamás preguntarte cómo las podrías hacer mejor. No seamos esa persona.

Adelante

La vida siempre tendrá momentos en que desees que todo termine. Que vengan los marcianos, que caiga un meteorito, que los continentes se separen o unan, que la Tierra se sobrecaliente o enfríe, que pase una película de Hollywood. Pero al mismo tiempo, en el fondo siempre sabrás que lo que te queda es salir adelante.

Lo siento

Decimos "Lo siento" sin sentirlo y respondemos "No hay problema" cuando sí los hay, y muchos. Somos una suma de contradicciones.

Pasión (No. 1)

Si nos olvidamos fácilmente de lo que nos apasiona y lo dejamos de lado, ¿será que de verdad nos apasionaba?

Que adonde estés no sea acomodado

En el cruce de la avenida Bernal con la calle a San Antonio Abad, cada noche se pone un hombre con barba a pedir limosna. Está pechito, pero entero. Tiene sus dos brazos y sus dos piernas, ve, habla y oye. Camino a casa reparaba en que lo he visto pedir casi cada noche por al menos tres años. Tres años (o quién sabe cuántos más), en que se ha parado en el semáforo a pedir comida, cigarros o dinero. En lugar de preocuparme por mi sujeto de observación, me puse a pensar en cuántas personas parecidas a él conozco: acomodadas. ¿Cuántas personas están exactamente en el mismo lugar que hace dos, tres, cinco o más años? El mismo puesto, el mismo trabajo, el mismo nivel de estudios, el mismo currículo, la misma relación infeliz, la misma falta de relaciones interpersonales, la misma mala condición física, los mismos quebrantos de salud… Lo mismo, lo mismo, lo mismo. ¿Adonde estaba usted hace 2 años? ¿Adonde está ahora? ¿Avanzó, retrocedió o se acomodó?

No olvidar

Los malos recuerdos se encargan de suprimir los buenos, mas no por eso hay que olvidar que alguna vez existieron.

Mea culpa

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Es una pena que nuestros estilos de vida no nos permitan tener tiempo para nosotros mismos sin que nos sintamos culpables. Peor aún, que parte de nuestros estilos de vida sea sentirnos culpables.

La mala maña de postergar

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Postergar te evitará meterte en apuros. No empezar una tarea, dejar trabajo para mañana, no pagar una multa, abonar el saldo mínimo de la tarjeta, dejar la conversación incómoda para después. Todas parecen soluciones en su momento. Pero de postergación en postergación, vamos creando un efecto de bola de nieve. Y entre más tiempo vivimos postergamos, más gigantesca la bola, hasta que, ¡por supuesto! Nos cae la avalancha encima. Pues bien, si la vida fuera una caricatura, muchos estaríamos en el punto exacto en que el personaje principal corre despavorido mientras la bola va bajando la montaña. ¿Tiene que ser así? ¿Qué nos cuesta dejar de evitar y empezar a hacer?

La vida es como el Tetris

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Si han jugado alguna vez Tetris, seguro habrán notado que la forma más fácil y rápida de perder es que las piezas se vayan montando unas sobre otras sin encajar correctamente hasta que llegan al tope. Pues bien, la vida es como el Tetris. A veces te mandan demasiado rápido las piezas desde arriba y no las consigues colocar en la mejor posición. Por algún tiempo la vas pasando y luego: GAME OVER. Las cosas no caen en su puesto. Uno las pone ahí.

Cambios

Los cambios siempre se te vienen encima porque te los mandan desde arriba.

Acostumbrarse versus conformarse

Hay cosas a las que uno termina por acostumbrarse, algunas con las que no debería conformarse. Hay otras con las que uno se conforma, pero con las que tampoco debería acostumbrarse a estar conforme. Uno no debería conformarse consigo mismo hasta acostumbrarse a cambiar todas las anteriores, pero paradójicamente cabe la posibilidad de que uno sea más infeliz en el intento.

Lo que todo el mundo necesita

¿Sabe que es lo que todo el mundo necesita? Hablar. A veces me sorprende las situaciones en las que la gente intenta sacarle plática a uno -y sí, a veces, dependiendo del contexto, me parece molesto (discúlpeme señora, pero yo no voy al gimnasio para que me cuente que no alcanza a leer los subtítulos de TBBT mientras sudamos lado a lado)-. Pero al final de cuentas, la gente necesita hablar.  Hay días en que andamos cosidos o pegados los labios: aún en medio de mucha gente y su cháchara, no decimos ni pío. Mal que bien, es un alivio encontrar con quién podamos abrir la boca y compartir lo que sea que tenemos en mente (o alma, en caso de que sean penas las que nos agobian). Estoy convencida de que tener con quién hablar -más que una conversación superficial típica del día a día- ayuda a apalear la soledad. Por eso nunca está de más escuchar. 

Aplasta sueños

Mi hermana dice que soy una aplastadora compulsiva de sueños. Yo solo digo que soy realista. Soy del tipo de persona que cree que no está mal soñar, en grande, en gigante y alta definición si se quiere, pero también hay que saberlo hacer lo más realista posible, ya que a mi parecer, esa es la única manera útil para transformar un sueño en realidad.  Mi sobrino a los 7 u 8 años decía que él iba a jugar fútbol para un club europeo cuando fuera grande. No es subestimarlo, que juega muy bien, pero sinceramente, ¿cuáles son las probabilidades? Estoy casi segura de que le dije algo parecido a "Hijito, para llegar a hacer eso tenés que practicar mucho", lo que pensé era lo más políticamente correcto para no meterme en líos como la vez que le dije que Santa Claus no existía. El día que mi papá -médico- me dijo que quería poner una agencia aduanera o algo por el estilo cuando abrieran el Puerto de Cutuco casi me caigo de la silla (pretendía ser el jefe a distancia, sin te...

De "El Secreto" y otras hierbas New Age

Recuerdo que cuando llevaba la materia Comunicación Institucional la catedrática nos puso a ver la película de El Secreto , lo cual no me pareció sino una muestra más de su exagerada devoción por los libros de superación personal. La vi como quien no cree y quizá en el fondo quiere creer tan siquiera un poquito en todo ese rollo del universo y atraer las cosas con el pensamiento positivo. Bah. No funcionó, seguí igual de incrédula que antes y lo archivé en mi memoria bajo el fólder de "Cultura general" -término tan ambiguo-. Una de las cosas que más me quedó grabada fue una onda de hacer un cartelito con las cosas que se quieren. En el video salía un hombre que en su momento más desesperado -pregúntele a él por qué, yo no me acuerdo-, hizo el mentado ejercicio de visualización recortó la foto de una casa, carro, no sé qué cosas más, y a los años de tenerlo guardado se dio cuenta de que sin querer queriendo había comprado la misma casa del recorte. -"¡Qué paja!"-, p...