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Cuando sea grande

Estrella de rock and roll o presidente de la nación Alguna vez quise ser maestra de parvularia , considerando que me llevo de mil maravillas con los niños y tengo un complejo de Mary Poppins . En otra, me imaginé impartiendo Lenguaje y Literatura, motivando a mis alumnos a leer, como lo había hecho mi maestra Vilma conmigo en noveno grado. También se me ocurrió estudiar psicología, pero alguien me salió con la broma de que no se podía ser cura y enfermedad al mismo tiempo. Medicina jamás. Mis papás me lo desaconsejaron enfáticamente, aunque no tenían de qué preocuparse porque yo sabía que para eso no traía, que a la primera gota de sangre me habría desmayado. A la monja que le dijo a mi mamá que debería estudiar derecho por argumentativa, no le quise dar el gusto porque se me hacía aburridísimo ser abogada. Y administración de empresas, la verdad, nunca se me ocurrió estudiar. Me obligaron a hacer los tests vocacionales 2 veces, porque era agosto y yo no sabía qué quería est...

La primera cabeza que rueda

Y la servirán en bandeja de plata ... Ahora que la mayoría de las ligas de fútbol jugaron la última fecha de la temporada 2008/2009, y que técnicamente lo único que queda por definirse es quién será el campeón de Europa, no tardarán en surgir los "culebrones" de verano con la apertura del mercado de fichajes . El Real Madrid, en su costumbre de querer sembrar discordia a diestra y siniestra por todo el viejo continente, retomará sus esfuerzos por fichar a Cristiano Ronaldo , Kaká , tal vez a Ribéry o al que se le venga en gana a don Floren o al que quede de presidente. Otros equipos harán movidas que pasarán más o menos desapercibidas, dependiendo del abolengo del club, del renombre del jugador o de lo exorbitante de la cifra del contrato (hay que admitir que lo que ganan algunos futbolistas llega a ser OB $CENO). Y así se irán moviendo las piezas en los tableros de los equipos, en vistas a una mejor estrategia para el 09/10, que les permita ascender, clasificar a la E...

Semiótica sinfónica

Llámenme dork , pero a mí German Cáceres me recuerda a Bugs Bunny El jueves fui a parar a un concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional en el Teatro Presidente. Para no mentirles , y ya se los he dicho en alguna otra ocasión, no sé nada de música, y menos la clásica, aparte del hecho de que me gusta oírla y verla tocar en vivo. Aún así, creo -o quiero creer-, que en cada oportunidad, voy aprendiendo más, aunque sea por deducciones propias de la observación directa. Ya voy ubicando mejor adonde va cada tipo de instrumento, la diferencia entre los sonidos, cómo cambia el compás entre una pieza y otra. I struggle en estos posts (como en el de Carmina Burana) , porque los adjetivos de mi vocabulario se quedan cortos para transmitirles con precisión lo que la Sinfónica me evoca como la espectadora no tan conocedora que soy (aún ignorante en las bellas artes diría yo). Si les digo "estuvo bonito", suena insultante, porque es más que bonito; y si les digo "magnífico...

Con los dedos de la mano

Ustedes me dijeron que lo que leían aquí sentían que ya se los había dicho en otra parte, lo que habla -bien, digo yo-, de que lo que soy, lo que pienso y digo, se traduce genuinamente en lo que escribo y lo que propios y extraños leen. Pero esto, las razones tan genuinas por las que las quiero niños, no es algo que les diga todos los días o probablemente lo hago de una manera aún menos elocuente de cómo intentaré hacerlo en estas líneas. Por hacerme reír y llorar de la risa Por reírse de lo que digo o a veces de mí Por llamarme con el pensamiento Por hablar todas al mismo tiempo Por comentar los partidos juntos Por alegrarse de los resultados ajenos Por escucharme por horas Por leerme hasta altas horas Por aconsejarme Por regañarme Por contarme sus problemas Por confiar en mí sus penas Por guardar mis secretos Por decirme los suyos Por compartir éxitos y fracasos Por vivir penas y alegrías Por recordar todas las aventuras Por conocerme Por entenderme Por soportarme Por tenerme pac...

Sanz para hombres

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Dígaselo con canciones buenas, bonitas y baratas ¿Cansado de esas costosas rosas, caros chocolates e inútiles peluches? En estos tiempos de crisis económica, en los que ganarse el dinero cuesta, el romanticismo no tiene por qué morir estimados caballeros. Para ello, en una oferta única por internet, Ocurrente Irreverente lleva hasta sus monitores una novedosa recopilación de las canciones más dedicables de Alejandro Sanz. Pero espere, ¡aún hay más! Un reciente estudio por el Doctor Corazón demostró que al 99% de las mujeres les gusta que usted les diga que piensa en ellas cuando escucha una canción. Los resultados están doblemente garantizados en aquellas féminas a las que les gusta Alejandro Sanz, el español que jamás ha incluido una canción que no sea de su autoría en ninguno de sus discos en dos décadas de carrera musical. Úselas para endulzarle el oído en cualquier ocasión: las puede dedicar en público o en privado, para amarrar o cortar, cantárselas o escribírselas...

Bitácora del Vuelo SV503

-Compañeros mukusulubenses, la pista de aterrizaje hemos divisado. En escasos minutos descendiendo estaremos sobre el Hula Hula, la mejor coordenada para emprender nuestra expedición en El Salvador-, dijo el capitán Mukusulicio a su tripulación. La nave se posó sobre el antiguo parque y al verse rodeados por los vendedores, más de uno se arrepintió de no haberse parqueado en el Morazán a cambio de unos dólares locales. Seguramente al regresar la encontrarían sin luces, espejos y llantas. Uno a uno, los viajeros su imagen gelatinosa fueron cambiando. Al más pequeño, Mukusuniño, le tocó vestirse con un traje St. Jack's, mientras los demás se ataviaron con camisas de la Selecta y de "Como Toi" para perderse en la multitud de terrícolas. Fuera de la nave, dieron inicio a su labor investigativa. Un reporte completo tenían que llevar al planeta Mukusuluba acerca de la vida del salvadoreño. Solo salir del Hula Hula demostró ser una odisea, con las aceras y calles atestadas ...

El espíritu eurovisivo

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Si fuera fútbol, diríamos que ganó por goleada Ayer se celebró el Eurovision Song Contest en Moscú, Rusia. No sé ni cómo ni por qué, pero ya tengo el hábito de ver la transmisión por TVE. Es como si en mayo estuviera programada para acordarme del concurso musical más importante del otro lado del charco. Es uno de mis quirks supongo, ya que solo soy mañas. Para quienes nunca han tenido la oportunidad de verlo, Eurovision es un concurso en el que participan representantes de 25 países con canciones inéditas -compuestas especialmente para el certamen-, y los habitantes de 42 países votan vía SMS para elegir a su favorita, con la excepción de que no pueden votar por su propio representante. Solo 4 países tienen garantizado su pase a la final -España, Alemania, Reino Unido y Francia-, y los otros 38 pasan por 2 semifinales. Hasta parece competición deportiva, tipo Olimpíadas o qué se yo. Aparentemente, los europeos se lo toman como cosa seria. Creo que en parte se debe a que uno de...