Lo leí en Internet
Las cosas hay que tomarlas de donde vienen Uno de estos días pasé 10 minutos como dunda buscándole la fecha de fabricación a una de las llantas. Resulta que en uno de esos correos paranoicos que me envía mi papá advertían de los peligros de no cambiar a tiempo las llantas de tu vehículo automotor. Por lo general, tengo la costumbre de leer solo los correos de ese tipo -de los de chistes, caricaturas o presentaciones de PowerPoint- que me llamen la atención o sobre los que intuyo me interrogará mi papá ("Cómo huir de un atacante", "Tips de defensa personal", "Peligro de extorsiones por internet" y otros de ese estilo). Los demás -honestamente-, los borro casi de inmediato porque me da ñáñaras ver mi bandeja de entrada atiborrada. Solo de contemplarla así me entra la desesperación de que tengo una larga lista de pendientes y me da un no sé qué (tal vez me recuerda a las manías de mi abuela o las mías propias ). Una vez caí en la cuenta de que no le...