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Agringados

Los holidays del tío Sam Hoy es Halloween, las almas perdidas se encuentran para salir a asustar por una noche y ¿a mí qué? Alguna vez mi tía nos disfrazó a mi primo y a mí para la ocasión (a mis 3 años, yo era la Tía Bubu y él Superman), pero nunca pasó a convertirse en una tradición aquello del "trick or treat" -probablemente porque mis vecinos nunca compraban dulces-. Obviando el análisis dizque sociocultural-religioso-esotérico-ocultista-paranormal que todos se lanzan a hacer sobre esta fecha, me limitaré a decir que salta a la vista que Halloween es una excusa de los restaurantes, bares y discotecas para hacer su agosto en octubre, pero sobre todo, que resulta evidente que es algo tan, pero tan mercadológicamente ¡gringo! Como las flores y chocolates en el Día de San Valentín y Santa Claus y Rodolfo el reno en Navidad. Entiendo que a los niños les motiven las altas dosis de azúcar refinada bajo la máscara de dulces inofensivos que seguramente les causarán numerosas ...

¿Cuándo me hice emo?

Emo mode off Uno de estos días -no, la verdad es que no me acuerdo hace cuánto fue, por lo que no sería "uno de estos" sino "uno de aquellos"-, me dio por leer mis últimas entradas. Fue raro, primero porque, no sé ustedes, pero yo no ando abriendo mi blog para leerme a mí misma -la verdad es que solo me leo al momento de escribir-. Fue más raro ya que por aquello de las carreras leo mis feeds en el Reader, entonces tenía un buen tiempo sin entrar a Blogger y llegué a sentirme atrofiada tecnológicamente hablando (como hace unos minutos que me puse a escribir esto), y ver a mi pobre Ocurrente Irreverente así de abandonado me dio un no sé qué en mi corazoncito pseudo-bloggero -quizá porque era una analogía de haberme abandonado a mí misma-. Mientras leía tales entradas -claro, después del shock original de tener que ajustar debidamente mis ojos porque ya ni me acordaba de cómo se veía el mentado blog-, no pude evitar preguntarme sorprendida: ¿¡¿CUÁNDO ME HICE EMO?...

Bifurcación

¿Y si el camino no lleva a ninguna parte? Todos llegamos a un punto en nuestras vidas donde ya hicimos todo lo que teníamos que hacer. Cuando lo supuesto y lo planeado ya pasó, los objetivos ya se alcanzaron y las metas ya se superaron. Vamos del vientre materno a la cuna, de la cuna a la guardería, de la guardería al kínder, del kínder al colegio, del colegio a la universidad (que bien podría llamarse "diversidad"). Y después de la universidad, ¿adónde? Lo supuesto y lo planeado es que empecés a buscar tu primer trabajo, que seas económicamente productivo. El objetivo -especialmente para las mujeres- es que conozcás a alguien con quien querrás pasar el resto de tu vida y la meta es que te mudés de la casa familiar y formés tu propio hogar. Pero, ¿qué pasa cuando no estás segura de querer lo supuesto y lo planeado? Tal vez sí sea lo que querés, pero no para ya, sino para más adelante en el camino. No es cuestión de darle largas al asunto, sino de valorar tus opciones. Sopesa...

Egoísta

Quisiera vivir en Yo-yo-landia Me gustaría ser egoísta. Dormirme a la hora que se me venga en gana, levantarme a la hora que yo quiero o quedarme acostada hasta que mi cuerpo aguante. Que si un día decido que no quiero hacer nada, me pueda pasar toda la mañana viendo la tele en pijama, desayunar en mi cama un all you can eat de Choco Krispies y dejarla hecha un nido porque no tengo ganas de arreglarla. Sin sentirme culpable. Me gustaría ser egoísta. Rehusarme a manejar, a hacer favores, a ir a pararme por media hora al banco, a acomodarme a los horarios de los demás. Que si me dicen: “Llevame al colegio ya porque ya estoy lista” o “vení traeme ya porque ya salí”, pueda responder: “No quiero”, “estoy cansada”, “estoy ocupada”, “esperame un rato”. Sin sentirme culpable. Me gustaría ser egoísta. Imponer mi voluntad sobre los demás, mandar todo el tiempo, salirme siempre con la mía y jamás dar mi brazo a torcer ni someterme a los caprichos ajenos. Que si salimos a comer sea adonde y...

¿Y si queda feo?

Pinturafobia Tengo lienzos que nunca he usado, libretas de las que apenas he arrancado una hoja, acuarelas que dejé de usar cuando pasé una materia, pasteles que conservé después de terminar aquellas clases de pintura. Los acompañan los libros que mi mamá me trajo de Costa Rica, que en 4 años he hojeado tan solo una vez y que cuando los vi me dije: "Yo no puedo hacer eso". No pinto porque pienso que me voy a sentir mal si queda feo, si pierdo toda la tarde para que al final no me guste, que habré desperdiciado diez centavos de los tubitos de acuarela, que un árbol allá en el Amazonas habrá sido talado en vano y que la ardilla a la que le quitaron el pelo para hacer el pincel sufrió la depilación por gusto. No soy un talento que espera ser descubierto. No soy alguien que tenga "algo especial". Soy común y corriente, aunque tampoco tan mala como para clasificarme junto con las pinturas de dedo de los niños de parvularia. Pero me gusta. Bueno, me gustaba hacer...

Placer lingüístico

Aprender solo por aprender Hablo un idioma que no hablo, que a veces leo y cuando lo escucho en algún programa o película me emociona solo corroborar que lo sigo entendiendo. Y sé que para hablarlo me tendría que ir de aquí. Y me pongo a pensar en por qué tendría que arreglar mis maletas y cruzar el océano para ir a hablar un idioma. Y pienso otra vez en para qué lo aprendí. Lo aprendí porque alguna vez cuando era niña se me ocurrió la brillante idea de que quería ser políglota. Quería hablar inglés, francés, italiano y alemán, además de español. Mis papás me dejaron a mitad del camino; aquel librito Larousse de "Aprenda italiano" me entretuvo por unas cuantas semanas y algún día -cuando pueda pagarlas- iré a clases de alemán. Cada vez que mi papá dice que debería aprender chino mandarín con patada voladora porque es el "nuevo idioma de los negocios", me dan ganas de decirle: "¿Y qué negocios se supone que voy a hacer?". Quizá quiere que hable chino...

Del punto A al punto B

Sometimes I wonder about my life. I lead a small life. Well, not small, but valuable. And sometimes I wonder, do I do it because I like it, or because I haven't been brave? So much of what I see reminds me of something I read in a book, when shouldn't it be the other way around? I don't really want an answer. I just want to send this cosmic question out into the void. So good night, dear void. Kathleen Kelly - You've got mail A veces yo también me pregunto sobre mi vida Es pequeña, de eso no hay duda. Mi contacto con personas fuera de mi núcleo familiar no sobrepasa aquellos amigos contados con los dedos de la mano y otras tantas que me quedan de mis tiempos de calcetas. Un contacto gratificante cuando se da, pero esporádico y a la carrera, cada quien en su propio mundo, con sus propios problemas y sus propias vidas. ¿Es valiosa? Sí, creo que sí. Hay casos, cosas y personas que no cambiaría, por lo feliz que me hacen, por el cariño que les tengo y por lo ...