Ahí cambia la situación, y quizá cuando no hacemos algo que es importante y urgente pecamos de irresponsables. Si hay tiempo se pospone sino, pues manos a la obra.
Por algún extraño motivo me siento en la obligación de poner por escrito que este blog ha llegado a su fin. A lo largo de estos 16 años, con bastantes pausas de por medio, documenté un poco de nada y mucho de todo. Detrás de la pantalla y el teclado, navegué mi carrera, relaciones, mi salud. Hay tantas cosas que pasan en el 40% de tu existencia. Pero no todo llegó a este blog, especialmente en los últimos años. Aquí no hay registro del nacimiento de mi hijo (y vaya qué historia), ni de mi experiencia tratando de equilibrar la maternidad con la vida de diosa doméstica y todavía mantener algo de lucidez para mi trabajo remunerado. Tampoco hay nada sobre mis duelos, incluyendo el fallecimiento de mi abuela. Quisiera pensar que eso y lo que venga quedará documentado en algún otro lugar, pero la realidad es que cada vez tengo menor capacidad de introspección. Capacidad, tiempo, espacio mental, ganas, ¿todas las anteriores? Quizás no soy solo yo sino los tiempos en que vivimos. Todo es ...
El año más fatigante, retador, sorprendente, estresante, triste, alegre, melancólico, emocionante, inexplicable, lleno, vacío, acompañado, solitario, largo, rápido, lento y otro puñado de adjetivos más. El año que me dio dos de las cosas que más anhelaba, y a la vez me enseñó que tenía que dejar ir otras. El que me forzó a seguir adelante aún cuando me faltaban fuerzas física y emocionalmente. El año que sentí que me arrastré casi hasta el último día. Este año lo he vivido por dos o tres. Es el año que nunca en mi sano juicio repetiría, pero sin lugar a dudas, el año que cambió mi vida y por eso le he de estar agradecida. Por un año 2024 sin expectativas (para que así las sobrepase todas).
Anoche pasé unas ocho horas armando cuatro de los cinco sets de construcción que ven en la foto. El primero, el de la floristería, lo armé el sábado. Tratando de ser una adulta "responsable", solo me había comprado ese porque ciertamente no debería estar gastando en juguetes, pero lo responsable solo me duró un par de días hasta que pude ir a Miniso por los demás. Fueron +10 horas satisfactorias. A mí armar cosas me relaja y siempre me sorprendo del nivel de detalle en sets como estos. Es verdad que en la foto de la caja ves cómo se supone que quedará, pero no se compara con sacar todas las piezas y preguntarte para qué sirve cada una, cómo y adónde van. Y cuando ya va agarrando forma y ves que esas piezas aleatorias hacen el horno de la pastelería o que la pieza que creíste que era solo para hacer cercas, también se puede usar para hacer bancas, todo hace sentido. Quisiera que la vida fuera así. Que me dijeran "Así se va a ver el futuro en x años", con todo y f...
Haga uso del Dolce Far niente, y asunto resuelto. No tener animo de hacer algo es la explicación suficiente para no hacerlo, digo yo.
ResponderEliminar¿Pero y si lo que hay que hacer es importante Y urgente?
EliminarPD. No creo que il dolce far niente deba ser usado como excusa. La procrastinación, tal vez.
Ahí cambia la situación, y quizá cuando no hacemos algo que es importante y urgente pecamos de irresponsables. Si hay tiempo se pospone sino, pues manos a la obra.
EliminarYo confieso que peco de irresponsable últimamente :(
Eliminar